domingo, 22 de marzo de 2009

Vaginismo y dispaurenia

Vaginismo y dispaurenia



Vaginismo

El vaginismo es un espasmo del introito vaginal que impide la penetración, es decir que la vagina se cierra involuntariamente cuando se intenta la entrada, y por lo tanto, impide el acto sexual. Las pacientes con vaginismo acostumbran a tenerle miedo o fobia al acto sexual, ya que los intentos suelen ser desagradables y dolorosos.

Las consecuencias psicológicas, tanto para la esposa como para el marido son de frustración, especialmente cuando desean tener hijos y este problema se lo impide.

De todos modos, las mujeres con vaginismo suelen ser capaces de responder sexualmente y alcanzar orgasmos mediante la estimulación del clítoris, siempre que estén alejadas de lo que consideran el “peligro” de la penetración.

Dispaurenia

La dispauremia presenta un cuadro clinico doloroso, y lógicamente, cualquier acto que cause dolor en la relación sexual puede afectar de manera adversa a la respuesta sexual. Como es natural, las consecuencias psicológicas expuestas para el vaginismo son iguales que para la dispaurenia.

Pero al contrario que el vaginismo, la dispaurenia es siempre una disfunción secundaria, es decir, se ha funcionado bien, pero en algún momento se produce la disfuncion.

Las causas suelen ser por lesiones vulvo vaginales, infecciosas, traumáticas o infecciones de la pelvis. Es, por lo tanto, conveniente acudir al médico para su tratamiento antes o paralelamente de comenzar un tratamiento psicológico.

Tratamiento

El objetivo de la terapia de ambas disfunciones es modificar las causas más inmediatas de este trastorno, consiguiendo la extinción de la respuesta vaginal condicionada y de la ansiedad anticipatoria a la penetración en las relaciones sexuales. Cuando se va consiguiendo que la paciente vaya perdiendo este lógico miedo a la penetración, es muy conveniente y acelera mucho el proceso contar con la colaboración del marido para hacer una serie de ejercicios, principalmente de Masters y Jonson, con unos resultados empíricos altamente efectivos.

Tratamiento Eyaculación precoz

Tratamiento Eyaculación precoz






Este problema se suele citar en los artículos científicos como el más corriente de las disfunciones sexuales masculinas, y parece que no se puede relacionar con problemas o conflictos con la pareja.

La eyaculacion precoz es una dificultad en la que el hombre no es capaz de ejercer un control voluntario sobre su reflejo eyaculador, y en consecuencia, cuando está excitado alcanza con mucha rapidez el orgasmo. Ello da como resultado la imposibilidad de realizar bien el acto sexual con un ajuste erótico con la pareja satisfactorio para ambos, ya que este impedimento no permite prolongar los preliminares sexuales, tan necesarios para una gran mayoría de mujeres cuya respuesta sexual suele ser más lenta que la del hombre.

¿Cuáles son las reacciones más habituales?

En muchas ocasiones el hombre está tan preocupado por la idea de que si llega a un nivel alto de excitación se verá forzado a dar por terminado el acto sexual, que no es receptivo ni sensible con su compañera, y el resultado es en muchas ocasiones que la esposa se siente rechazada en una conducta que ella percibe como fria y desinteresada, entrando así en un circulo de enfados y evitaciones que destruye el placer sexual.

Terapia

Utilizamos unas técnicas ampliamente comprobadas de Semans y Masters y Jonson.

Como en la mayoría de las disfunciones sexuales, facilita mucho la terapia acudir con la pareja, y que ella luego pueda colaborar con las tareas que se dan para casa. Si se cuenta con esta apreciada ayuda y se van realizando los ejercicios tal como se indica, la normalización de esta disfunción suele ser bastante rápida.




Anorgasmia

Anorgasmia




Hasta hace poco tiempo socialmente se consideraba que en el hombre tener orgasmos era una necesidad física, mientras que en la mujer era un lujo. Suponemos que era un criterio basado únicamente en función de la fertilidad. Hoy debemos señalar que el fracaso continuado en alcanzar el orgasmo puede ejercer consecuencias nocivas en la mujer, tanto biológicas como psicológicas.

Efectos biológicos

Algunos ginecólogos atribuyen el síndrome de congestión pélvica crónica a la frecuencia con la que estas mujeres experimentan una situación sexual sin alcanzar la etapa de resolución (ver disfunciones sexuales), y por lo tanto sin haber descargado sus impulsos orgásmicos.

Efectos psicológicos

El fracaso repetido por parte de la mujer en alcanzar el clímax producen, lógicamente, sentimientos de frustración. Estos sentimientos de fracaso, tanto de ella como de él, pueden ejercer un efecto destructor sobre las relaciones de la pareja.

Asimismo queremos señalar que la disfunción orgásmica es muy frecuente en la población femenina, según estudios epidemiológicos realizados en diversas investigaciones. Probablemente es debido a que la mujer es mucho mas susceptible a ciertos determinantes psicológicos y educacionales, y en muchas ocasiones, seguramente debido a influencias culturales, este hecho se oculta y se padece en silencio.

Por lo tanto, a pesar de que la mujer puede a veces participar en el sexo sin responder de una manera activa y el hombre puede llegar al orgasmo aunque ella se quede en la fase de la meseta, es muy perjudicial para las relaciones de la pareja que esta circunstancia se produzca de forma habitual. De ahí precisamente que les recomendemos realizar una terapia que solucione este problema.

¿A qué se debe?

La etiología de esta problemática puede deberse a diversos factores tanto fisiológicos como psicológicos. Así por ejemplo una estimulación inadecuada no provoca la excitación que se pretendía conseguir. Pensemos que hay una gran variabilidad respecto al tipo exacto de estimulación a la que responde cada mujer.

Una comunicación insuficiente puede hacer pensar a la mujer que el hombre se comporta de forma “egoísta”, mientras que por el contrario él está cayendo en el error de juzgar el estado de excitación de su mujer sobre la base de sus propios sentimientos y la mujer, en lugar de expresar sus propias necesidades se las calla. La mujer puede pensar que si ella sabe en que punto se encuentra él del acto sexual, supone que también él sabe el punto en que se encuentra ella, pero es que ella cuenta con su erección como guía, y él carece de esta guía. Así que es necesaria una comunicación suficiente.

Una educación sexual inadecuada, en muchos casos represiva, supone un impedimento para el abandono sexual de la mujer. Un abandono a los sentimientos eróticos y liberar la respuesta sexual del rígido control consciente que bloquea su libre expresión es requisito previo para un buen funcionamiento sexual.

Terapia

En primer lugar analizamos la situación particular de la mujer, tanto desde las influencias biológicas, como de las psicológicas que puedan estar afectando a la disfunción (el tipo de relación que mantiene, su educación sexual, sus vivencias, etc.) para posteriormente planificar una intervención científica y rigurosa, con unos ejercicio adecuados, mediante la cual podemos ayudaros a solucionar esta disfunción.


Tratamiento falta de deseo sexual, Frigidez

Tratamiento falta de deseo sexual, Frigidez




El termino frigidez se utiliza muchas veces de forma inexacta y peyorativa para referirse a todas las formas de inhibición de la respuesta sexual femenina, desde la falta de reacción de excitación erótica hasta distintos niveles de inhibición orgásmica.

Es por lo tanto un término confuso que es necesario delimitar, tanto en el tipo de respuesta (que como hemos dicho es distinta problemática la falta de excitación de la falta de orgasmo) como en el nivel de la misma, ya que puede ser absoluta, situacional o aleatoria, y a su vez primaria o secundaria, como en la etiología de la misma.

La falta de deseo sexual puede darse tanto en hombres como en mujeres. Tal como se explica más adelante, hay situaciones de estrés laboral, depresión y diferentes tipos de conflicto que afectan negativamente en el interés por el sexo a ambos géneros.

En algunos casos en los que se da una falta de deseo en la esposa, pero no en el marido, estudios recientes indican que algunas mujeres soportan las relaciones sexuales, nada excitante para ellas, de manera que su marido pueda eyacular rápidamente y terminar el coito. Pero participar de este acto y presenciar la satisfacción y el placer que él recibe, mientras que ella se limita a prestar su cuerpo, puede ser muy frustrante y desalentador para la mujer. Para contrarrestar tales sentimientos en ocasiones él la presiona para que se excite, y precisamente esto inhibe aún más la respuesta sexual de ella. Como resulta obvio no es esta la mejor manera de actuar, ni por parte de ella ni por parte de él, sino que lo que más les conviene a ambos es realizar una terapia sexual que les oriente para solucionar este problema y poder disfrutar de sus relaciones de pareja.

¿porque falta el deseo sexual?

Existen determinantes tanto biológicos como psicológicos de esta disfuncion sexual, veamos:

Determinantes Biológicos

De acuerdo con H. Singer (1978) los efectos de enfermedades, como el estrés crónico, la depresión, la frustración y el conflicto pueden producir cambios endocrinos significativos capaces de disminuir el nivel de andrógenos. Es lógico que una persona que teme perder su trabajo, o que se sienta atrapada y deprimida, puede producirse una disminución del nivel de andrógenos, y por lo tanto el sexo sea lo último que le viene a la mente.

Existen otros factores biológicos que influyen negativamente: son algunas medicaciones y las drogas, ya que implican una alteración química de los nervios que regulan la respuesta sexual, y que actúan primordialmente sobre el cerebro.

Arnold Kegel opina que la falta de uso, la debilidad, el escaso tono o la fibrosis de los músculos de la vagina contribuyen a generar una incapacidad para el orgasmo. Coincidimos con él, y de hecho, en terapia se recomiendan los ejercicios de Kegel.

Determinantes Psicológicos

Existen algunas causas de disfunción que se deben a una educación muy represiva, que se da generalmente en la mujer, en cuyo caso ella no se atreve a solicitar la estimulación que necesita, en muchas ocasiones porque ni siquiera es consciente de sus propias necesidades.

Otras veces puede deberse a la ignorancia sexual por parte de la pareja. Puede ser que el marido sea poco sensible a las necesidades de su mujer, pensando únicamente en sus propios deseos, y creyendo de forma errónea que la falta de deseo de ella es de absoluta responsabilidad de su mujer. En estos casos el hombre no conoce qué puede aportar él para facilitar la relación de pareja. En una terapia de pareja se pueden descubrir las carencias de cada uno y reconducir la situación.

Terapia

En cada caso es necesario analizar en terapia que conflictos se dan, el tipo de relación, cuales pueden ser las causas diádicas de las disfunciones sexuales, así como las causas de disfunciones sexuales aprendidas.

La manifestación sexual se halla sometida a diferentes influencias, como son los recuerdos, las experiencias vividas, emociones, pensamientos y asociaciones. Estas influencias, pueden tanto perjudicar si las experiencias y emociones vividas han sido negativas, como favorecer incrementando el deseo sexual si han sido positivas, por ejemplo cuando ha estado favorecido por el amor y la fantasía.

No obstante, no hay que alarmarse, ya que esta situación no es definitiva, mediante una terapia psicológica científica y bien planificada, que se adapte a la situación y problemática individual de cada persona podemos solucionar el problema.




Ciclo vital de la sexualidad

Los primeros indicadores de sexualidad se presentan ya desde el nacimiento, aunque hay teorías que indican que ya existe en el seno materno.

A un bebé, para su buen desarrollo psicomotor, se le estimula el tacto a través de las actividades naturales como la lactancia, el baño, ect., produciéndose en él sensaciones placenteras, que son esencialmente sensuales, pero también pueden estimular respuestas genitales o sexuales. El bebé no puede distinguir entre el placer sexual y otras formas de gozo sensual.

Muchos pequeños de ambos sexos se entregan a una autocomplacencia de una forma muy natural, a menos que sean reprimidos por los padres o personas que los cuidan.

Masturbación infantil

Los niños pequeños pueden acariciarse, frotarse o rozarse los genitales con algún objeto como almohadas, muñecos, etc., pero la manipulación rítmica que se podría asociar a la masturbación adulta no suele darse antes de los dos años y medio o tres.

La fuente de información acerca de la masturbación en los niños, generalmente proviene de los amigos mayores, que en algunas ocasiones les enseñan cómo hacerlo.
Las niñas no acostumbran a hablar con las amigas de estos temas, y normalmente se da por azar, por ejemplo al lavarse.

Cómo actuar

La autoestimulación de los genitales es algo muy común entre los niños, se les debe dejar experimentar del mismo modo que experimentan con el resto de las cosas, pero si percibimos que es excesivo, o que llegan a irritarse, lo mejor es distraerlos con otras cosas que les gusten.

Desde que los hijos son pequeños, es conveniente que los padres discutan sobre los temas sexuales (siempre adaptándonos a la edad y conocimiento de éstos), y que adopten una actitud positiva y saludable, mostrándose abordables. Así, cuando entren en la adolescencia os será más fácil continuar razonando sobre los diversos comportamientos sexuales, de ellos y sus amigos.

La pubertad

Es un periodo en el que el niño pasa a ser adulto. Acostumbra a producirse hacia los 12 años, aunque el intervalo se sitúa ente los 10 y los 16 años.

Esta es una edad difícil, ya que se producen una serie de cambios físicos y psicológicos, así como muchas dudas y curiosidad.

Las glándulas mamarias, las sudoríparas, las amígdalas, etc. fabrican hormonas que son transportadas a la sangre y son las responsables de los cambios físicos y psicológicos.

En los chicos los efectos son el acné, la barba, cambios en la voz, vello axiliar, en el pecho, desarrollo muscular, vello púbico, crecimiento del pene, el escroto y los testículos, así como la eyaculación.

En las chicas se produce también el acné, vello axilar, desrrollo de los senos, contornos corporales redondeados, vello púbico, crecimiento del útero, clítoris y labios, y la menstruación.

Los granos. Las glándulas hormonales provocan exceso de sebo, y la mayoría de glándulas sebáceas se encuentran en la cara y la espalda. La testosterona es la hormona implicada, por este motivo se da más frecuentemente en los chicos que en las chicas. Es conveniente lavarse la cara con un jabón suave, sin perfume y con agua caliente, asó como evitar comer chocolate. No se deben apretar los granos, pues se daña la piel y se propaga la infección. Si se tiene un problema es mejor acudir a un dermatólogo.

El flujo. Es normal que en algunas chicas se produzca una segregación de flujo algunos meses antes de la menstruación, pero si esta pérdida se hace más espesa, cambia de color, pica o quema se debe visitar al médico, ya que puede tratarse de una infección. Del mismo modo, los chicos también deben acudir al médico si tienen cualquier tipo de supuración.

Aseo. El mayor número de glándulas sudoríparas se encuentran en las axilas y los genitales, y la excitación y los nervios pueden provocar un sudor copioso. Es conveniente ducharse todos los días para eliminar las bacterias y hacer uso de desodorantes.

Circuncisión. Hay culturas, como la judía que recortan quirúrgicamente el prepucio de los niños unos días después de nacer, o en los EEUU como medida higiénica para no acumular esmegma debajo, ocasionando olor o infecciones. En nuestro país solamente se efectúa esta operación cuando es necesario. Sin embargo, si se echa hacia atrás y se lava cuidadosamente todos los días se evita este problema.

En esta época, podemos ayudar a:

- que pospongan sus actividades sexuales hasta una edad más madura,

- que las adolescentes puedan evitar embarazos y

- que sepan prevenir las enfermedades transmisibles sexualmente.

Adultos

Hay dos cosas muy importantes para un adulto sano: el amor y el trabajo. Es tiempo de elección de pareja.

¿Cómo empieza el amor?

Comienza con una atracción interpersonal, muy influida por tres aspectos:

· Atracción física. Muy importante para decidir si las dos personas quieren verse después de conocerse.

· Proximidad. Es decir, si asisten a las mismas escuelas, trabajo, actividades, bares, etc.

· Similitud. Es muy probable que las personas que asisten a la misma escuela, trabajo, actividades, etc., sean parecidos en muchas cosas importantes.

Por lo tanto, hay una gran tendencia a que se elijan parejas semejantes en cuanto a clase social, edad, raza, educación, creencias, etc.

Las personas se sienten atraídas por otras cuyo funcionamiento cognitivo (su inteligencia) es de un nivel equivalente al suyo, o quizás más elevado. Por ejemplo, las personas que poseen un pensamiento abstracto, son flexibles y abiertos se sienten más atraídos por quienes son intelectualmente parecidos, y menos por los que son más rígidos y acartonados.

La elección de pareja está muy influida por las características que se tienen en mente de la “pareja potencial”. En esta pareja potencial están incluidas las preferencias (tanto físicas como psicológicas, intelectuales, de clase social, etc.) dentro de lo que cada persona considera “posible o accesible”.

¿Es mejor ser parecidos o complementarios?

Las razones de las desavenencias son variadas y complejas. Las parejas tienden a elegirse por la semejanza en sus rasgos de personalidad, sus valores, metas y otras características importantes. Estudios realizados corroboran que el grado de semejanza es un buen predictor de la adaptación y satisfacción matrimonial, mientras que las diferencias se relacionan con las discordias.

También se relacionan con las rupturas de pareja ciertos tipos de personalidad depresiva, la inestabilidad emocional, la impulsividad, temores, mala adaptación social, y la llamada disforia, que consiste en una infelicidad generalizada.

Las desavenencias suelen producirse, por un lado, por falta de actividades realizadas en común, y por otra, por falta de comprensión, debido a veces a una mala comunicación, que da lugar a una interpretación errónea de actos e intenciones. En suma, falta de entendimiento.

El sexo también se relaciona con la felicidad matrimonial, tanto hombres como mujeres lo señalan como una de sus actividades preferidas.

Senectud

En la 3ª edad se producen unos cambios anatómicos y funcionales.

En los varones, como cambios anatómicos, se da un mayor ángulo peneanoabdominal (de 90º) durante la erección máxima y un menor tamaño testicular.Y como cambios funcionales, una reducción de los niveles de tostesterona, menor sensibilidad peneana, erecciones más lentas, precisando mayor estimulación, retraso de la eyaculación, incluso ausencia.

A pesar de ello, muchos ancianos afirman que la actividad sexual puede ser estimulante y satisfactoria aunque no se eyacule en todas las ocasiones.

En la mujer se producen diferentes cambio en la figura corporal, disminuyendo el tamaño se los ovarios, trompas y útero, vagina más corta y menos lubricada y menos grado de acidez en el medio vaginal. Y los cambios funcionales son una reducción de los niveles de estrógenos y andrógenos, es precisa más estimulación, y penetración frecuentemente más difícil, especialmente por la falta de lubricación.

Cómo actuar

Recomendamos la utilización de un lubricador en gel, o bien la utilización de un yogourt.

También puede la mujer, en caso necesario, tomar estrógenos, bajo prescripción facultativa.

Para evitar la pérdida de elasticidad y lubricación vaginal, es muy positivo tener una actividad sexual frecuente, así como la realización de los ejercicios pélvicos de Kegel.

Para aumentar el deseo sexual se pueden usar excitantes, cada cual las elige según su experiencia, pero acostumbra a gustar mucho la música romántica, las novelas eróticas, cuidado del atractivo corporal y aseo, dejar de tomar alcohol, y, dentro de lo posible, fármacos que inhiben la libido.

Los jóvenes y la sociedad también deberían saber que los cambios fisiológicos normales de los mayores, permiten una actividad sexual, que el interés por la sexualidad y la capacidad de enamoramiento no desaparecen, solamente hay cambios cualitativos y cuantitativos, con sus propias peculiaridades, que se corresponden con otra etapa más de la vida.

¿Por qué surgen los problemas sexuales?

¿Por qué surgen los problemas sexuales?

Hay factores que provocan la aparición de problemas sexuales, como por ejemplo una infidelidad, un deterioro en la relación de pareja debido a diversos acontecimientos, tanto laborales, como personales, como el nacimiento de un hijo, un fracaso sexual ocasional (debido a una situación en concreto, o a una medicación que está tomando) que puede provocar ansiedad ante el rendimiento posterior, etc.

¿Por qué persisten si se ha intentado solucionar la situación?

Desavenencias en las relaciones de pareja y pérdida de interés

Las desavenencias son la causa más común de los trastornos sexuales. El factor precipitante suele ser una riña, y el factor de mantenimiento las continuas críticas y rencores que se van acumulando en la pareja. Una mala comunicación entre la pareja provoca malentendidos y no permite hablar con sinceridad sobre el sexo y pedir lo que se desea.

Después del nacimiento de un hijo pueden presentarse problemas sexuales, a pesar de que éstas antes eran buenas. El varón acostumbra a quejarse de que ella ha perdido interés por él, y a veces ya no se siente el centro de la casa. Las causas pueden ser, por ejemplo, la depresión posparto, el agotamiento, una cicatriz no curada, incluso la propia ansiedad por el buen cuidado del bebé, etc. todo ello influye en que se produzca una falta de interés o se procure evitar.

La infidelidad puede causar falta de interés o culpabilidad y provocar una disfunción eréctil. También ocurre que tras una experiencia sexual satisfactoria con otra pareja, se detecten deficiencias en la propia.

Eyaculación precoz.

Eyaculación precoz. Este trastorno se da con bastante frecuencia en los jóvenes por falta de experiencia, y en los varones adultos en un 35% aproximadamente.

No es una patología, sino una disfunción, y tiene sus raíces en la llamada “ansiedad del rendimiento”, que es una ansiedad excesiva por complacer a su pareja y a la vez autoafirmarse. Por lo tanto, el tratamiento tratará de reducir la responsabilidad desproporcionada y utilizar un método, por ejemplo el Método de parada/arranque de Semans. Kaplan (1990) prefiere éste método el de “Squeeze”, una técnica en la que se comprime la punta del pene entre los dedos para abortar la eyaculación justamente antes de llegar al umbral del orgasmo (Master & Jonson)

Eyaculación retrógrada. La eyaculación retrógrada se refiere a la dificultad de expulsar el semen después del reflejo orgásmico, y es una condición con la base puramente biológica, por lo que se tendrá que acudir al urólogo.

Eyaculación retardada y anorgasmia femenina. La eyaculación retardada se refiere a la dificultad para provocar el orgasmo cuando hay suficiente estimulación, en la mayoría de los casos tiene una raíz psicológica y se relaciona con el diagnóstico femenino de anorgasmia, y a ambos casos es conveniente una terapia sexual para tratar el componente psicógeno involucrado.

Ambas tienen en común la causa de la anorgasmia. Una de ellas es la distracción, en la que el sujeto no se concentra en las sensaciones, y hay un desplazamiento del interés sexual por otros intereses, es decir, se está pensando en otra cosa. La otra razón es el control excesivo, esta inhabilidad para dejarse llevar por la excitación creciente no permite actuar al sistema nervioso parasimpático, y por este motivo no se produce el orgasmo. Se obtienen muy buenos resultados con una terapia sexual.



Vaginismo. A causa de la falta de relajación de la vagina, la introducción del pene produce dolor. Es una disfunción con el índice más elevado de resolución favorable (100% de éxito terapéutico Masters & Jonson, 1970). Una vez realizada la revisión médica y comprobado que no es de origen fisiológico se establecen las causas que la han provocado, ya que en muchas ocasiones se trata de una fobia desarrollada de forma secundaria a los primeros intentos de penetración sin éxito.

En la mayoría de los casos hay un componente emocional y la mujer requiere un apoyo psicológico.

Las primeras experiencias pueden haber estado dominadas por la tensión, por el intento de penetración de un hombre inexperto o insensible, por un conflicto moral, estrés, etc. Ello hace que los músculos de la entrada vaginal se contraiga y produzca dolor.